lunes, 30 de agosto de 2010

Mientras los economistas mienten, la economía se muere

El 17 de agosto, Bloomberg informó sobre una publicación del gobierno de EE.UU. diciendo que la producción industrial aumentó el doble de lo pronosticado, en un 1%. Bloomberg lo interpretó como si significara que “el aumento en la inversión en los negocios está impulsando los aumentos en la producción, la que representa un 11% de la mayor economía del mundo”.

El mercado bursátil aumentó.

Veámoslo a través del prisma del estadístico John Williams de shadowstats.com.

Williams informa de que “el impulsor primordial de un aumento mensual de 1% en la producción industrial desestacionalizada en julio” fueron “factores estacionales distorsionados” causados por “las pautas irregulares en la producción de coches en EE.UU. en los últimos dos años”. La producción industrial “disminuyó en un 1% antes de los ajustes estacionales”.

Si el gobierno y Bloomberg hubieran anunciado que la producción industrial bajó en un 1% en julio, ¿habría subido 104 puntos el mercado bursátil el 17 de agosto?

Nótese que Bloomberg informa de que la producción industrial representa un 11% de la economía de EE.UU. Recuerdo que la producción industrial representaba un 18% de la economía de EE.UU. La disminución de un 39% se debe a la exportación de puestos de trabajo. .

Hay que digerir este hecho. Wall Street y los accionistas y ejecutivos de corporaciones transnacionales han ganado miles de millones de dólares mediante el envío al exterior de un 39% de la manufactura de EE.UU. para aumentar el PIB y el empleo de países extranjeros, como China, mientras empobrecen a su antigua fuerza laboral estadounidense. El Congreso y la profesión económica lo han saludado como “la Nueva Economía”.

Economistas “comprados y pagados” nos dijeron que “la nueva economía” nos enriquecería a todos, y lo mismo hizo la prensa financiera. Estamos mejor, afirmaron, sin las “viejas” industrias y manufacturas, cuya partida destruyó la base tributaria de tantas ciudades y Estados y el sustento de millones de trabajadores estadounidenses.

Los economistas “comprados y pagados” dominaron todos los foros en los medios durante una década. Mientras ellos mentían, la economía de EE.UU. moría.

Ahora volvamos al engaño estadístico. El 17 de agosto la Oficina del Censo informó sobre un pequeño aumento en la construcción de nuevas viviendas en julio. Se orquestó más esperanza. En realidad el “aumento”, como informa John Williams, se debió a una gran revisión hacia abajo de los informes relativos a junio. El “aumento” de julio “habría constituido una contracción” sin la revisión a la baja del “aumento” de junio.

Por lo tanto, la sobreestimación de la construcción en junio no sólo hizo que junio pareciera bueno, sino que la corrección a la baja de la cifra de junio hizo que julio pareciera bueno, porque los inicios se basaron en la cifra corregida de junio. Es probable que la misma manipulación ocurra de nuevo el próximo mes.

Si el gobierno te miente sobre las armas de destrucción masiva de Iraq, las armas nucleares iraníes, y el 11-S, ¿por qué no te va a mentir sobre la economía?

Ahora tenemos la cantidad más alta de todos los tiempos de estadounidenses que reciben cupones alimenticios, unos 40,8 millones, cerca de un 14% de la población. Para el próximo año, el gobierno calcula que la dependencia de cupones alimenticios aumentará a 43 millones de estadounidenses. Por lo tanto el Congreso redujo las prestaciones de cupones alimenticios. Que coman pasteles.

Dondequiera se mire –cupones alimenticios, procedimientos de ejecución hipotecaria, Estados en bancarrota, aumento del desempleo– el mensaje de “su gobierno” a los mansos estadounidenses es el mismo: coman pasteles mientras libramos guerras, por cuenta de Israel, que enriquecen al complejo militar/de seguridad, y mientras rescatamos a banqueros bandidos cuyos ingresos anuales ascienden a decenas de millones de dólares y más.

Es imposible lograr que el gobierno de EE.UU. diga la verdad sobre lo que sea. Si las compañías privadas utilizaran la misma contabilidad que el gobierno de EE.UU., sus ejecutivos serían inculpados, condenados y encarcelados

“Nuestro gobierno” se dedica a librar guerras para enriquecer al complejo militar/de seguridad y a apoyar la expansión territorial de Israel a costa de recortes en la Seguridad Social y Medicare.

Casi todos los miembros del Congreso, especialmente los republicanos, quieren pagar por guerras insensatas reduciendo la Seguridad Social y Medicare.

Cuando se preocupan por el déficit, usualmente tienen en la mira a la Seguridad Social y a Medicare, los denominados “derechos a la ayuda”.

No hay que ser particularmente inteligente para ver que la reacción de Wall Street y el gobierno al sorprendente déficit presupuestario de EE.UU. no es detener las insensatas guerras y rescates de megamillonarios, sino reducir “los derechos a la ayuda”.

Terminaré este artículo hablando del desempleo. “Nuestro gobierno” nos dice que la tasa de desempleo es de poco menos del 10%, una cifra que habría desbaratado a cualquier gobierno de la Gran Depresión. Pero, una vez más, “nuestro gobierno” está mintiendo. La tasa de desempleo de la que habla es de sólo algo menos de un 10% porque el gobierno de EE.UU., desde el corrupto gobierno de Clinton, ya no toma en cuenta a los estadounidenses que han estado desocupados durante más de un año. Una vez que el desocupado llega a un año y un día, es borrado de los registros de cesantía y ya no se contabiliza como desempleado.

Hay que comparar este hecho con la cifra que se lee en la prensa financiera. Ahora mismo, si se midiera con la metodología de 1980, la tasa de desempleo de EE.UU. sería de cerca de un 22%. Por lo tanto, la tasa de desempleo mencionada oculta más de la mitad de los desempleados.

Y el secretario del Tesoro, Tim Geithner, dio la bienvenida en el New York Times del 2 de agosto a “la recuperación”.

Verdaderamente asombroso.


Paul Craig Roberts fue editor del Wall Street Journal y secretario adjunto del Tesoro en el gobierno de Ronald Reagan. Su último libro, How the Economy Was Lost, fue publicado recientemente por CounterPunch/AK Press. Se le puede contactar en: paulcraigroberts@yahoo.com

Traducido del inglés para Rebelión por Germán Leyens

miércoles, 21 de julio de 2010

COSTA RICA : Crónica de una Invasión anunciada



Una noticia sacudió hoy los medios de prensa nacional, y ha causado una ola de indignación general. Pero era de esperarse algo así de un gobierno que ya empezó mal, metiendo las patas, al mejor estilo de los Arias, y de quien se autodenominó su heredero natural. Recuerden la intención de subirse a sí mismos el sueldo en casi un 100% de los diputados, iniciativa de Liberación y Libertarios como primera propuesta al iniciar sus gestiones, mientras iniciativas importantísimas hacen fila en la Asamblea Legislativa, durmiendo el sueño de los justos.
Nos señalan los medios de prensa que con el voto de las fracciones del Partido Liberación Nacional, el Movimiento Libertario y uno de los “panderetas” (en el peor sentido peyorativo)
el Congreso aprobó la solicitud de permiso para el arribo a costas costarricenses de 48 naves de guerra artilladas, helicópteros y otros equipos militares, así como el arribo de hasta 7.000 "marines" del ejército de los Estados Unidos de América.
El permiso aprobado por la coalición gobiernista de facto y su monaguillo no establecen ninguna gradualidad en la presencia de esta enorme fuerza militar, que según los objetivos declarados vendría a reforzar la lucha contra el narcotráfico, por lo que parte o la totalidad de la misma podría ingresar al país de una sola vez.
Además, los soldados podrán recorrer con sus armas el territorio nacional sin ninguna limitación, y no estarán sometidos a la ley penal costarricense, por lo que -si cometieran delitos- no podrían ser detenidos ni juzgados y sus actos quedarían impunes.
¿Qué le parece? ¿De realismo mágico, verdad?
Pero no se podía esperar menos de un partido político que entregó el país a los intereses económicos norteamericanos y las grandes transnacionales gringas y europeas en el gobierno anterior. Se ha alineado con Colombia y Panamá en su entreguismo hacia el Imperio, y todo está hecho legalmente, siguiendo los trámites. Pero en este caso: “de madrugón”, al mejor estilo liberacionista.
Dos reflexiones debo efectuar sobre este tema.
La primera tiene que ver con el hecho comprobado de que los ejércitos jamás han controlado el narcotráfico, para ello tenemos los ejemplos de México, Colombia, y los mismos Estados Unidos de Norteamérica. Así que, a no ser que existan otras intenciones ocultas, los resultados serán magros y muy temporales, pues es de todos conocido que los narcos que han estado utilizando el territorio nacional como bodega de enormes alijos, y nuestro desamparo territorial como el mejor medio para el tránsito de cargamentos que se dirigen hacia Europa y los Estados Unidos, lo que harán serán desviar temporalmente sus rutas, como lo han hecho en el pasado y en otros países.
Y ello lo saben bien los actuales gobernantes, pues no creo que sean tan ignorantes. Además, con las o­nce bases militares instaladas y por terminar de instalar en Panamá - dizque con las mismas intenciones - a espaldas del pueblo y en contra de la constitución de ese país, ¿no les es suficiente? Algo huele feo en esta situación.
La segunda tiene que ver con la política exterior del gobierno norteamericano. Y para comenzar me remonto hasta el 27 de Abril de 1983, cuando Ronald Reagan, en un discurso ante una sesión conjunta del Congreso y el Senado de esa nación, titulado “América central: defendiendo nuestros intereses vitales”, señaló lo siguiente: “los problemas de América central afectan directamente la seguridad y el bienestar en nuestro propio pueblo. Y América central está mucho más cerca de los Estados unidos que muchos de los lugares problemáticos del mundo que nos interesan…. El Salvador está más próximo a Texas que Texas respecto de Massachusetts, Nicaragua está tan próxima a Miami, San Antonio, San Diego y Tucson como estas ciudades lo están a Washington…”
Y desde hace 27 años esta visión no ha cambiado, ni con Clinton, ni con Bush, ni con Obama.
A las cúpulas de Washington les cuesta enormemente admitir la derrota diplomática ni la idea de que se está erosionando su poder en el mundo, y aunque es esencial que cada nación importante evalúe periódicamente su posición en el mundo y haga algunos juicios acerca de cómo responder mejor a los cambios en los balances del poder y las amenazas implícitas de determinados fenómenos (como el narcotráfico y el consumo aberrante de drogas que existe en ese país, que es lo que lo estimula, no seamos ingenuos), no hay ninguna duda que su posición en la esfera de influencia en este continente ha cambiado desde que gobiernos más progresistas e independientes se han instalado en el cono sur.
Porque lo que es Costa Rica, Panamá y Colombia están rendidas ante los intereses norteamericanos en muchos aspectos. Y ello es parte de una estrategia geopolítica y militar claramente observable. Somos los tres países el ombligo de América. Además, y ya habían tomado otras medidas militares, como la reactivación de la flota que ahora circula por aguas internacionales alrededor de América Latina.
Tras casi un siglo de dominio, era inevitable la erosión de la influencia norteamericana en Latinoamérica, y no debería sorprender al Imperio que se estén dando fenómenos como el que los países como el nuestro estemos buscando alejarnos de la dependencia comercial hacia Norteamérica, las revoluciones a medias aprobadas en las urnas en varios países del continente, el resurgimiento del nacionalismo, y la demostrada incapacidad para controlar los acontecimientos por la vía diplomática.
No debe sorprendernos tampoco el doble discurso de Obama. Ya lo habíamos comprobado antes con otros hechos. Lo que sorprende es el vigor de su administración en el intento de recuperar la posición de los Estados Unidos en esta esfera de influencia. El presidente está obviamente comprometido en una misión de asegurar que los gobiernos amistosos continúen en el poder y que los gobiernos hostiles no puedan difundir su doctrina de liberación con algunos tintes marxistas.

Por ello han vuelto –dado el fracaso de “la política de los dólares” y parcialmente de la penetración cultural realizada a través del apoyo hacia las sectas cristianas en Latinoamérica, para cambiar la mentalidad de los niveles más bajos e ignorantes de los pueblos (la religión siempre ha sido un instrumento político)- hacia la política de las armas y la charla dura, que derivan hacia un real temor de estar a la defensiva y de no estar haciendo lo suficiente para recuperar la iniciativa.
Esta no será una invasión como la de Granada, Panamá, las maniobras para derrocar al gobierno nicaragüense en la revolución de los contras. Esto es más alambicado. Y como de costumbre, siempre el desplante ante el débil y el pequeño. ¡Estos desplantes no se hacen ante China, Rusia, y otros países con capacidad de respuesta militar!

A diferencia de los tiempos en que los Estados Unidos tenían un libre imperio en el hemisferio y podían lograr resultados sin temor a la crítica o a la represalia, este país no puede actuar ya de manera unilateral o esperar que su capacidad para controlar el destino de esta región carezca de límites. Por ello ahora utiliza subterfugios como la lucha contra el narcotráfico.
Hace ya varios años analistas norteamericanos habían advertido que aunque era mucho lo que podían hacer los Estados Unidos para influir en la política y la economía internas en América latina, existían cada vez más evidencias de que este país había llegado a un punto en que su influencia empezaría a tener poco peso, y que esa disminución podía estimular aún más el cambio.
Todo está bien claro. Es el inicio de la crónica de una invasión anunciada. En una nueva modalidad, muy a la medida de los tiempos, y en medio de una situación delicada con Irán y Corea del Norte. Ya veremos cuál será la reacción de la ciudadanía, pero mucho me temo que no se hará nada, excepto que algún iluso como yo y unos pocos más expresemos opiniones. Este es un pueblo indolente que adora soñar con ir a Miami de compras, o de vestirse con las marcar norteamericanas de moda (aunque sean falsificadas)

lunes, 17 de mayo de 2010

Aquiles Autobiográfico

A 90 años de su natalicio

Nací en la barriada El Guarataro, de Caracas, el 17 mayo de 1920.

He estudiado muchas cosas, entre ellas un atropellado bachillerato, sin llegar a graduarme en ninguna.

He ejercido diversos oficios, algunos muy desagradables, otros muy pintorescos y curiosos, pero ninguno muy productivo, para ganarme la vida. A los doce años fui aprendiz en una carpintería; a los trece, telefonista y botones del Hotel Majestic; y luego domiciliero en una bodega de la esquina de San Juan, cuando esta esquina, que ya no existe, era el foco de la prostitución más importante de la ciudad.


Más tarde fui mandadero y barrendero del diario El Universal, cicerone de turistas, profesor de inglés, oficial en una pequeña repostería, y director de El Verbo Democrático, diario de Puerto Cabello. Durante los últimos diez años me he compartido entre las redacciones de Ultimas Noticias,El Morrocoy Azul, El Nacional, Elite y Fantoches, del que fui director.

Alguna vez fui encarcelado por escribir cosas inconvenientes, pero esto no tiene ninguna importancia. A cambio de ese pequeño disgusto, el oficio me ha deparado grandes satisfacciones materiales y espirituales.

Mi mujer y yo somos los dueños del único tándem o bicicleta de dos pasajeros que existe en Caracas. Muchos de los comentarios que este extraño vehículo suscita al pasar junto a los grupos de echadores, me sirven a las mil maravillas para sazonar lo que escribo.

1950

El Ruiseñor de Catuche
"Karl Marx: "Al capital le horroriza la ausencia de beneficio. Cuando siente un beneficio razonable, se enorgullece. Al 20%, se entusiasma. Al 50% es temerario. Al 100% arrasa todas las leyes humanas y al 300%, no se detiene ante ningún crimen." .

LA VIGENCIA SANGIENTA DEL HIMNO NORTEAMERICANO / ¡¡¡Aun su terrorifico sonido espanta al mundo!!!

Ultraderecha Los Prisioneros

el tigre nunca pierde sus manchas....

el tigre nunca pierde sus manchas....

¿¡alimentos hoy!?


"Recuerden que el eslabón más alto que puede alcanzar la especie humana es ser revolucionario."